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El trabajar desde pequeños los siguientes hábitos será muy importante para el progreso académico del alumno:
ü Asegurarse que el niño copia en su agenda la fecha y lo que entra en el examen, de modo que le puedan supervisar y ayudar en casa.
ü Permitirle ponerse en un lugar que le ayude a concentrarse.
ü Asegurarse de que lee las instrucciones de los ejercicios. Se pueden resaltar aquellas “palabras clave” que son esenciales para responder bien.
ü Enseñarle a calcular el tiempo que necesita para el examen y a organizar ese tiempo entre las diferentes preguntas.
ü Valorar el tiempo que puede necesitar para hacer el examen. Si es necesario, adaptar el tiempo del examen a sus características. Por ejemplo, puede ser preferible examinarle con menos preguntas, aunque tenga que hacer más exámenes.
ü Enseñar al niño a repasar el examen antes de entregarlo. Esta estrategia, válida para todos los niños, es de especial importancia para los niños con problemas de atención.
ü Sustituir algún examen escrito por preguntas orales si se cree que así va a rendir más.
ü Valorar no solo el resultado sino también el trabajo realizado.
ü Utilizar la agenda para las buenas noticias, palabras de ánimo, etc., evitando escribir datos negativos que dañen su autoestima. Cuando se necesite contar con la familia para corregir algún aspecto, utilizar otros canales, como las entrevistas, el teléfono, e-mail, etc.
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