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Durante la evolución de la enfermedad de Parkinson se puede producir una reducción de los movimientos de la musculatura encargada de controlar la fonación (voz), la articulación (pronunciación) y la prosodia (ritmo, entonación). Por ello, a lo largo de la enfermedad los pacientes pueden presentar las siguientes alteraciones de la voz: bajo volumen de voz, disminución del tono (voz ronca), voz monótona, vacilación inesperada antes de hablar (silencios inadecuados, titubeo, etc.) dificultades de pronunciación (murmullo), aumento de la velocidad del habla (omisiones o cambios de sonidos y sílabas).
La logoterapia permite aprender técnicas que facilitan la comunicación con otras personas, por ello es necesario comenzar cuanto antes el tratamiento preventivo de logoterapia y realizar una serie progresiva de ejercicios que le permitirán, entre otros, relajar la musculatura que interviene en la fonación, mantener el equilibrio, controlar la respiración, controlar la tensión y movimientos de las cuerdas vocales.
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