Las alteraciones de la enfermedad de Parkinson pueden ocasionar los siguientes problemas de alimentación:
Alteraciones en la habilidad manual para la autoalimentación
Alteraciones de la postura, equilibrio y coordinación de movimientos para comer y tragar
Problemas en la manipulación de alimentos en la boca, con pérdidas y restos de comida en la cavidad oral
Alteración del paso de alimento a faringe y esófago
Problemas en la protección de la vía aérea en el momento de tragar, provocando tos y atragantamientos
Interferencia de algunos alimentos con la absorción de los fármacos
Pérdida de apetito
Consejos generales que mejoran la seguridad y la eficacia de la deglución:
Comer bien sentado e inclinar la cabeza hacia abajo
Mantener una buena higiene bucal y colocar adecuadamente la dentadura postiza
Beber a sorbitos, en caso de beber seguido hacerlo despacio, comer pequeñas cantidades cada vez, masticar despacio, evitar sólidos muy duros, etc.
Consejos dietéticos:
Para mejorar la eficacia de la medicación:
Comer bien sentado e inclinar la cabeza hacia abajo
Mantener una buena higiene bucal y colocar adecuadamente la dentadura postiza
Beber a sorbitos, en caso de beber seguido hacerlo despacio, comer pequeñas cantidades cada vez, masticar despacio, evitar sólidos muy duros, etc.
Para combatir el estreñimiento:
Aumentar la ingesta de alimentos con fibra (verduras, fruta, legumbre y cereales)
Aumentar la ingesta de agua (2 litros/día), beber un vaso de agua tibia o caliente, zumo de naranjas, ciruelas o kiwi en ayunas, evitar los alimentos astringentes (arroz, chocolate, plátano), realizar algún ejercicio físico, etc.
* Para más información visite el enlace "Documentos" donde encontrará una guía extensa sobre consejos alimentarios.