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"Los Celtas". Buena pregunta esa, eso mismo llevo yo preguntándome hace mucho tiempo, pero no es hasta el año 1997, en que una tarde de otoño paseando por el Casco Viejo de Bilbao encontré depositadas en el suelo de un portal revistas y papeles sueltos; eran 7 en total, editadas por el "Correo de la Unesco " Diciembre 1975 y milagro una de ellas lleva por titulo "Los Celtas"¿ y qué hemos averiguado me dices? no te lo puedes ni imaginar, fuerza y esplendor de la más antigua comunidad europea de pueblos. Pero empecemos por el principio.

 No podemos hablar de los Celtas sin referirnos antes a los Indoeuropeos, concretamente a los moradores del valle del Indo. El Río Indo le da nombre a (La India) o a lo que es hoy actualmente Paquistán. Llegaron en el segundo milenio a. C. los conquistadores aria avanzando del oeste al este, estas poblaciones originarias sin duda de los confines del Cáucaso y el Mediterraeo oriental se instalaron en la cuenca del Indo expulsando, sojuzgando o asimilando a los nativos. La cultura de los aria se basa en los Vedas, esta palabra significa "el saber" conjunto de textos sagrados a los que se tuvo por revelados. La sociedad queda distribuida en cuatro castas; sistema específicamente indio, jerarquizado, las tres primeras aria de origen indoiranio, se trata de los sacerdotes o bramanes, los nobles gerreros y agricultores o ganaderos. La última, los miembros desposeidos de las tres primeras castas. Absorbierón o expulsaron a los nativos que vivían allí, lo cierto, es que les dotaron de ese conocimiento, empezaron a creer en el más allá, lo que hay después de la muerte del vehículo llamado vida y que nosotros entendemos como reencarnación, o sea el alma abandona el cuerpo cuando éste muere y vuelve a reencarnarse en otro cuerpo. Con estas creencias y sin miedo a la muerte empezaron a multiplicarse tan rápidamente que en un tiempo breve se formaron excedentes de población, esos excedentes fueron los que empezaron a emigrar. Así empiezan oleadas y más oleadas a desfilar por las estepas buscando un lugar donde asentarse. Al año siguiente en primavera, otras oleadas siguen a las anteriores y asi año tras año fueron cruzando km. y km. de estepas, ríos y montañas hasta que llegaron a los Balcanes, muralla montañosa practicámente infranqueable, que también traspasaron y empezaron a establecerse asimilando a sus moradores. Con el nombre de "Hititas" se conocen y el lugar "Anatolia"(Turquia). Otra de estas oleadas se internaron en la "Península Griega" y lo mismo, fueron absorbiendo a sus moradores, de esa forma dominaron parte de la "La Península Itálica" también y parte de la" Península Ibérica", repoblando todo lo que encontraban a su paso, siguiendo las cuencas de los ríos desde su desembocadura hasta su nacimiento. Por el Río Danuvio, cruzaron las llanuras hungaras, se instalaron en Rumania, Hungria, Austria, Suiza, este de Francia y norte de Italia. En todos los Alpes allí donde habia sal instalaron una mina, cosa muy frecuente y propia de aquellas montañas donde desarrollaron una cultura," La Gran Cultura Celta", nombre dado por los mediterraneos equivalente a "bárbaros", al igual que los íberos de España, los germánicos, los escitas de la estepa, los dacios de los Carpatos y los tracios de los Balcanes.

Ahora bien, el interés por los celtas se despertó gracias a la numismatica. En un caldero de bronce desenterrado en 1911 en Podmokoy (Bohemia) con treinta kilos de monedas, unos torques de oro y un collar rígido típico de los gerreros y dioses celtas. El Arte céltico tiene en la acuñación de monedas una de sus expresiones más notables. Los artistas celtas tomaron como modelos las monedas griegas, pero los motivos ornamentales helenícos se transformaron rapidamente en una imaginería tipicamente céltica. Los artistas grabadores de monedas, después de tomar como modelo una cabeza de dios griego acuñada por Filipo II de Macedonia dieron rienda suelta a su creatividad. En el anverso, las cabezas ostentan cabelleras pobladas y rizadas con espirales y contraespirales. ( La Espiral simple es uno de los simbolos más antiguos y representa al Sol. La Espiral doble representa la dualidad de las cosas, la luz y la oscuridad, en el reverso en vez del tiro tradicional, nos presentan a su vez la metamorfosis del caballo, uno de los motivos preferentes del arte céltico, ( es un animal sagrado, relacionado a muchas diosas como Epona, Macha y Rhiannon. Símbololiza la fertilidad y eran respetados por su velocidad y vigor sexual ). En otra moneda, en la parte superior de la fotografia puede verse entre las patas delanteras y traseras un trisquel; Son tres brazos unidos por un punto central, los brazos del Trisquel suponen la unión de los tres elementos fundamentales dentro del cosmos celta; la tierra, el agua y el aire). Por extraño que parezca, hasta hace poco no se había reconocido la belleza y originalidad de las monedas célticas, como tampoco lo que simbolizan los motivos ornamentales grabados en ellas.

" Los arqueólogos del siglo XIX descubren las tumbas celtas". En Hallstt, (alta Austria) aparecieron en 1824 indicios de la existencia de una importante necrópolis de la primera edad del hierro, es un lugar aislado en pleno macizo de Salzkammergut, al que sólo se puede acceder en barca. Este paraje estuvo muy concurrido entre los siglos VII y V a. C. debido a la explotacion de una mina de sal. Aquí se dieron las condiciones favorables para el desarrollo de una nueva civilización, se han investigado 2000 tumbas y se exhumaron mas de 20.000 objetos, la sal había conservado muchos utensilios, que afortunadamente estan distribuidos por toda Europa ya que fueron vendidos para financiar los trabajos de arqueólogia. Después en 1853, en unas excavaciones junto al lago Neuchâtel (Suiza) aparecen en La Tène gran cantidad de armas y adornos ya que fué un importante lugar de paso. En 1857 un pescador descubrió unos objetos de hierro. La gran cantidad de armas halladas en este yacimiento ha hecho que los arqueólogos lo consideren representativo como un gran periodo de expansión de los celtas, considerandolo como la segunda edad del hierro. Hallstatt y La Téne dieron su nombre a la primera y la segunda edad del hierro. La excavación de sepulturas celtas continuó en el siglo XX con nuevos descubrimientos. En 1953 el de la tumba de Vix, en Còte -d`Or (Francia) con su enorme crátera griega de bronce. En 1978 el túmulo de Hochdorf, excavado y estudiado en el laboratorio, proporcionó vaiosos datos sobre el nivel de vida de su ocupante. Una nueva ola de excavaciones ha dado a conocer otros hàbitats: Heuneburg, yacimiento fortificado en la orilla oeste del Danubio, el oppidun de Manching (Babiera) o el monte Beuvray, en el centro de (francia).

"Campos de Urnas" La edad del bronce y la edad del hierro constituyen lo que se ha dado en llamar la protohistoria. Estos nombres, referentes a la evolución técnica de las sociedades, se originaron tras la observación de los materiales empleados en la fabricación de utensilios en el siglo XIX. Entonces se pensaba que entre los dos periodos hubo una brusca ruptura. Hoy aquel cambio que situábamos en el siglo VIII a. C.--fué gradualmente distinto según las comunidades. La famosa teoría de los campos de urnas (relacionadas con la practica de la incineración), donde se menciona a gentes llegadas del Este entre los siglos XIII Y VIII a. C. se ha desechado, hoy se admite que los celtas descendian de poblaciones ya asentadas en Europa en la edad del bronce. Algunas tumbas del bronce final anuncian lo que serían las grandes exequias de los príncipes celtas. Los bronces de las armaduras, están destinados a las ofrendas sagradas, carro con cuatro ruedas sobre la urna funeraria de Sublaines ( Francia ), o las corazas de parada depositadas como ofrendas en Marmesse ( Francia ). Otros objetos como un gran pectoral con el ave y las ruedas (el ave es un símbolo de libertad. Representa el alma en su vuelo espiritual al más allá), combinan los bronces con la exhuberancia de las joyas celtas.

En el siglo VIII, las aldeas de la Europa templada, defendidas con empalizadas y las de los litorales de los lagos franceses y suizos, prósperas en su conjunto, desaparecieron rápidamente a causa de incendios intencionados, aumentando el hábitad en cuevas situadas en alturas elevadas. Al mismo tiempo el clima empeoró haciendose frío y húmedo, las redes comerciales decayeron y la orfebrería tan pujante descendió hasta el punto que los metalurgicos recogieron los bronces y los escondieron. Habia crisis económica o crisis social.

Entonces fué cuando empezó a dar señales de vida un orden desconocido: unos caballeros con largas espadas, aparecieron espóradicamente rodeados de ritos, servicio de bebida, productos exoticos, tumba de carro y cantidad de oro. El caballo montado es otra de las novedades que distingue a los poderosos. En la necrópolis de Chavéria (Jura) en cinco túmulos de los veinte excavados, además de las largas espadas, el ajuar se compone de objetos tan prestigiosos como jaeces y barreños de bronce con el borde perlado, parecidos a los de la cultura de Villanova (norte de Italia), del siglo VIII. En 1987, fué descubierta una tumba bajo el túmulo Géraud (Francia) proporcionando datos muy importantes acerca de los siglos IX y VIII. Los objetos tradicionales todavía en uso se adaptan a los ritos nuevos, semejantes ya a los del siglo VI. El guerrero era inhumado sin carro pero con espada y todos los demás utensilios en bronce, reservados hasta entonces a las ofrendas con fines religiosos. Las armas con hoja de hierro sucesoras de las de bronce pertenecientes a caballeros o ilustres guerreros del siglo VII a. C. Confirman su carácter de privilegio, cubiertas de panes de oro o marfíl tallado con incustraciones de ámbar, como las espadas de Chaffoi y Marinville-sur-Madon (Francia). La mayoria de tumbas excabadas en Hallstatt datan de los siglos VII al VI a. C. En ellas las inhumaciones son algo más numerosas que las incineraciones pero en éstas el moviliario es más rico. Lo cierto es que a partir de entoces podemos decir que aquellos caballeros inventaron una nueva forma de poder. Entre 700 y 500 a. C., de Hallstatt (Austria) a la Téne, (Suiza) surgió una civilización, uno de sus primeros logros fue el dominio del hierro con el que forjaban sus armas tan preciadas que estos guerreros se las llevaban a la tumba. En las tumbas de los príncipes celtas abundan los signos de riqueza y refinamiento. Una buena metalurgia del hierro, aptitudes de asimilación en el plano técnico y cultural y un dinamismo demográfico y militar que les permitió emigrar, hacia el año 380 a/c, desde el centro de Europa a ocupar Roma; saquearon el Santuario de Delfos, llegaron a la Gran Bretaña e Irlanda, Francia y menos la zona bañada por el Mediterraneo, toda la Península Ibérica.